sábado, 4 de agosto de 2012

EL ENANO Y EL PASTOR

Basado en el cuento tradicional español

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Buena suerte

Talismanes, amuletos, un trébol de cuatro hojas… ¿Crees que la suerte aparece o se trabaja?

clip_image003Un pastor iba en busca de sus ovejas cuando se encontró un viejo zurrón. Dudó en cogerlo, pero al final se lo colgó al hombro y oyó: “Conmigo cargaste y la suerte voy a darte”.

El pastor abrió el zurrón con algo de temor y salió un enano con capa roja y un sombrero verde. Enseguida se hicieron muy amigos. El enano cuidaba de las ovejas y le avisaba de los lobos y las tormentas o le decía donde estaba la mejor hierba. Si el pastor tenía hambre o sed, le proporcionaba sustento, y si estaba triste, tocaba la flauta.clip_image004

Estuvieron juntos mucho tiempo hasta que el enano le dijo que tenían que ir a una cueva llena de tesoros a rescatar a una princesa secuestrada por un gigante. El pastor se veía incapaz de vencer a semejante mole, pero el enano le dio una piedra negra infalible. El pequeño se puso a imitar el sonido de los cuervos en la entrada de la cueva hasta que salió el gigante. Entonces el pastor entró y rescató a la princesa, pero cuando huía oyó gritar al enano: “¡El gigante me ha atrapado!” El pastor soltó a la princesa, sacó la piedra y le dio un golpe tan certero al gigante que cayó fulminado.

Y así fue como el pastor dejó de ser pastor, se casó con la princesa y se llevó a su amigo el enano a vivir con ellos.

Que las cosas nos vayan bien o mal no depende de la suerte, sino de nuestro trabajo y perseverancia.

NOTA: Por si acaso… el cuento no es mío. Supongo que lo pesqué en la red, me gustó y me lo quedé… Si alguien conoce al autor original, que me lo haga saber y, con gusto, reconoceré su autoría.