martes, 15 de enero de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
LECCIONES ENTRE LÍNEAS
Soy consciente de que las Navidades están a punto de llegar a su fin. Pero aún queda la visita de los Reyes Magos y creo que el momento oportuno para recuperar este relato que me encontré por ahí… Espero que os guste…
EL REGALO DE NAVIDAD
Lucas estaba muy contento: era el día de Navidad y Papá Noel había venido de visita. Con sus 7 años, esperaba ansiosamente ver qué le había dejado. Pero, al levantarse, observó que no había ningún regalo en toda su casa. Su madre, soltera y en paro, con los ojos llenos de lágrimas y un nudo en la garganta, observaba a su hijo, y esperaba tener el coraje para explicarle que su sueño no existía.
-¡Lucas, hijo, ven! A ver, ¿qué te ocurre?
-Papá Noel se ha olvidado de mí…
Lucas se abrazó a su madre y los dos se pusieron a llorar. Entonces el niño le dijo:
-¿Él también se ha olvidado de ti?
-No, hijo. El mejor regalo que yo podría tener está ahora mismo en mis brazos: eres tú. Tranquilo, yo sé que Papá Noel no se ha olvidado de nosotros.
-Pero, todos mis vecinos están jugando con sus regalos nuevos. ¡Y yo no!
-Lucas, tu regalo te está abrazando ahora, ¡y te va a llevar a dar uno de los mejores paseos de tu vida!
Y fueron a la playa. Lucas jugó con su madre durante todo el día: rieron, saltaron, hicieron dibujos en la arena, cantaron, se mojaron los pies en el agua, pasearon por la orilla y volvieron a casa al anochecer. El pequeño llegó muy cansado, pero fue a su cuarto y escribió esta carta:
“Querido Papá Noel:
Sé que es demasiado tarde para pedirte algo, pero quiero agradecerte tu regalo de hoy. Deseo que todas las Navidades hagas que mi mamá olvide sus problemas, deje de estar regañona y pueda jugar conmigo, así podremos pasar una tarde tan divertida como la de hoy, ¡y sin juguetes! Gracias, porque mamá no ha llorado, y he descubierto que no es con juguetes con lo que somos felices, y sí con el cariño de quienes nos quieren. Firmado: tu amigo Lucas.”
Su madre fue a darle las buenas noches y vio la carta. A partir de ese día, cuando sus problemas empezaban a encogerle el alma, recordaba con cariño lo que el espíritu de la Navidad fue para ellos.
Si un niño de 7 años consiguió percibir que los mejores regalos no son los materiales, ¿por qué nosotros no hacemos lo mismo? Intentemos que cada día sea una fiesta: valoremos la amistad, el cariño y todo lo positivo que existe en nuestras vidas. Porque, al final, las únicas cosas que podremos llevarnos de esta vida son los buenos recuerdos que quedan guardados en nuestro corazón.
ANÓNIMO
lunes, 31 de diciembre de 2012
lunes, 24 de diciembre de 2012
jueves, 13 de diciembre de 2012
SE DICE QUE…
Para conseguir gentileza y compasión, prende incienso de limón.
Los hechizos para el descanso, la introspección y el rejuvenecimiento funcionan bien en invierno.
No importa el camino espiritual que sigas si no lo sientes dentro de tu ser.
Ningún hombre es libre si no es el amo de sí mismo.
Una primavera es una flor sumamente protectora, siempre y cuando la cojas antes de que salga el Sol.
jueves, 8 de noviembre de 2012
165 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE BRAM STOCKER
CAPÍTULO PRIMERO
DIARIO DE JONATHAN HARKER
(Notas taquigráficas)
3 de mayo, Bistritz
Salí de Munich a las 8,35 de la noche del 1 de mayo y llegué a Viena a primeras horas de la mañana siguiente. El final del viaje estaba anunciado para las 6,45, pero el tren sufrió una hora de retraso.
Budapest parecía un lugar maravilloso. Tuve esta impresión después de pasear por sus calles y por lo que pude ver desde el mismo tren. Temía alejarme de la estación. Habíamos llegado tarde y partiríamos rápidamente.
El más occidental de los espléndidos puentes que cruzan el Danubio, de anchura y profundidad notables, nos recordó la dominación turca.
Reanudamos el viaje con bastante puntualidad, llegando a Klausenberg después de anochecer. Busqué alojamiento en el hotel Royal. Solamente deseaba pasar la noche.
Para cenar me sirvieron un pollo con pimienta roja, preparado de una forma peculiar. Resultó muy apetitoso pero me produjo una gran sed.
Pregunté al camarero el nombre del plato. Supe que se llamaba “paprika hendl” y que podría encontrarlo en toda la región de los Cárpatos, ya que era un plato nacional. Estaba comprobando que mi chapurreo del alemán me era muy útil; en verdad, no sé cómo me las hubiera arreglado sin él.
Aprovechando cierta libertad de tiempo, en una de mis visitas a Londres, entré en la Biblioteca del Museo Británico con el propósito de consultar algunos libros y mapas referentes a Transilvania. Me convenía tener un exacto conocimiento del terreno donde pensaba ir, aceptando la invitación del noble de aquel país.
Localicé el distrito que él me había nombrado, en el extremo oriental del país. Formaba límite con tres provincias: Transilvania, Moldavia y Bucovina, en medio de los Cárpatos, en una de las regiones más salvajes y desconocidas de Europa.
No pude hallar ningún mapa con el emplazamiento exacto del castillo del conde Drácula, pero encontré que el pueblo de Bistritz, citado por él, era un lugar bastante conocido…
“Drácula”, Bram Stocker