domingo, 10 de agosto de 2014

LUNA DE MAÍZ

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Cuando la alegre Luna de maíz brilla sobre nosotros, los cereales son cosechados y procesados dentro de la sagrada casa de la trilla. Nuestra celebración del cereal (especialmente en forma de pan) es un instinto original que comparten todas las culturas humanas. La frase, "el pan es el sostén de la vida", ha penetrado tan profundamente en nuestras psiques que al primer pronóstico de mal tiempo, de un huracán o de una ventisca, corremos a la tienda más cercana y la dejamos sin pan.

     Debemos remontarnos a un pasado lejano para comprender este frenesí por comprar pan a través de su impacto en las penurias del invierno. El enemigo más reciente de las dietas son los hidratos de carbono, pero el cuerpo humano necesita todo tipo de alimentos para funcionar. Los hidratos de carbono (como, por ejemplo, el pan) nos suministran energía. Sin ellos nos volvemos lánguidos y somnolientos; perdemos la capacidad de concentración y de interesarnos por las cosas que amamos. En una época en la que las tiendas de cereales podían quedarse vacías mucho antes del final de la dieta de proteínas y sodio del invierno, el pan debía ser como algo mágico que devolvía la chispa de la vida a los cuerpos cansados del invierno.

clip_image008 Edain McCoy 

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